Leonardo Bastida Aguilar El líder Provida, Jorge Serrano Limón México DF, febrero 02 de 2011. Como una persona con doble moral que se ha enriquecido con el discurso de la defensa de la vida y el conservadurismo extremo, calificó Pilar Murieras, integrante del Consejo Directivo de Salud Integral para la Mujer (Sipam) al presidente del Comité Nacional Provida, Jorge Serrano Limón, tras conocer que fue girada una orden de aprehensión en su contra por desvío de fondos públicos. Al respecto, Muriedas comentó que Serrano Limón merece estar en la cárcel porque ha lucrado con recursos públicos, y a pesar de que esta orden fue girada por una caso ajeno al que denunciaron organizaciones civiles en 2004, se comprueba su corrupción. Sobre la demanda en la que participaron organizaciones como Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad; Fundar Centro de Análisis e Investigación, el Grupo de Información en Reproducción Elegida; Salud Integral para la Mujer, Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia, Letra S y Sipam por desvío de fondos para la compra de bienes suntuosos como tangas y plumas Mont Blanc, Muriedas dijo que Serrano Limón se amparó para no ir a la cárcel, pero tuvo una sanción social, la cual, hoy se refuerza con esta sanción judicial. Ante el desvío de fondos públicos, por la cantidad de 2 millones 607 mil pesos, realizado por Jorge Serrano Limón, el juez 12 de Distrito de Procesos Penales Federales con sede en el Distrito Federal, Jesús Terríquez Basulto, dictó un auto de formal prisión en su contra. El juez tomó la decisión al considerar que había elementos suficientes para comprobar que el líder de Provida desvió recursos dados por Nacional Financiera en 2005 para la compra de equipos de ultrasonido y ecosonido en nueve centros de atención para la mujer. La investigación de la Procuraduría General de la República arrojó que una auditoría encontró que la empresa Imporvar, proveedora de los equipos, entregó facturas falsas, y los propietarios de la compañía trabajaban en Provida. No es un hecho aislado El pasado 15 de agosto, el juez decimotercero de distrito en materia civil, Salvador Martínez Calvillo, dictó que Serrano Limón debería reintegrar 22 millones de pesos al gobierno federal, debido a la desviación de fondos públicos otorgados para la construcción de 10 centros para la mujer, pero cuyo destino final fue la compra de plumas Cartier, tangas y ropa para caballero en las tiendas Liverpool, El Palacio de Hierro, Sears y Zara. La investigación arrojó que en 2004, las auditorías realizadas a la organización revelaron que de los 29 millones 999 mil pesos que Provida recibió en 2003 por parte del gobierno federal para la instalación de 10 centros de ayuda para la mujer, 14 millones 188 mil pesos fueron desviados para comprar accesorios. Sólo se pudo acreditar ante la Secretaría de Salud el uso correcto de 15.8 millones, utilizados en la compra equipos de ultrasonido, despensas y gastos menores, como mantenimiento de luz, agua, gasolina y paquetería. Además, los auditores encontraron que las facturas presentadas por la asociación tenían sobreprecios y anomalías, y eran giradas por empresas fantasma o vinculadas directamente a Provida como es el caso de Mercatel, Imporvar, misma empresa involucrada en este caso, y el salón de fiestas El Castillo de Branstock. Así la Auditoría Superior de la Federación, ratificó lo denunciado en 2004 por las organizaciones Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad; Fundar Centro de Análisis e Investigación, el Grupo de Información en Reproducción Elegida; Salud Integral para la Mujer, Equidad de Género, Ciudadanía, Trabajo y Familia; y Letra S en torno al desvió de fondos. Al respecto, en aquella ocasión, Serrano Limón, aseguró en entrevista telefónica con esta agencia que la información era falseada y calificó a Lázaro del Río, director del periódico Reforma, primer medio que publicó el caso, como una persona que “tiene la costumbre de falsear la información”, debido a que “a él se le dio la información hace cinco años de primera mano y la mutiló, sólo sacó lo que se le antojaba y engañó”. Por otra parte, la oficina de Provida informó que Jorge Serrano Limón no se ha presentado a laborar. Información de agencias indica que el titular de la organización contra el aborto espera la obtención de un amparo legal. |
Domingo 6 de febrero de 2011, p. 18
La exhibición de vehículos, armas y uniformes es un buen imán para las multitudes. Así lo demostró el primer fin de semana de la muestra La gran fuerza de México, que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) presenta actualmente en el Antiguo Colegio Militar de Popotla, donde permanecerá hasta el 2 de marzo.
En una apertura poco frecuente de las fuerzas armadas del país, las estrellas de la exposición son los juguetes
de la guerra
contra el crimen organizado, en particular los más grandes y vistosos.
Un enorme helicóptero artillado domina el escenario de la explanada del colegio, y provoca filas para ver cómo es semejante monstruo en su interior. Un poco más adelante, una tanqueta concentra a decenas de padres que quieren fotografiar a sus hijos trepados en ella.
En todas partes puede notarse una especie de admiración infantil. El ruido de un módulo se confunde con el de otro, y las explicaciones de los paracaidistas a veces se mezclan con las de los buzos, los artilleros o los equipos especiales, en un espacio donde se construye por todos lados una imagen heroica de los soldados, con marchas militares y el Huapango de Moncayo incluido.
Los invitados de lujo, a no dudarlo, son los niños y los adolescentes. Con el rostro pintado con manchas de camuflaje, pueden subirse a las Hummer artilladas, a las lanchas rápidas o a los camiones de transporte de tropas, además de cargar algunos de los aparatos que utilizan los soldados en su trabajo cotidiano.
Presentado así, el arsenal de las fuerzas armadas se ve impresionante, pero lo es todavía más el hecho de que el crimen organizado lo pueda rebasar.
–¿El narco tiene tantas armas como ustedes?
–¿Quiere que le diga la verdad?: Ellos tienen hasta más, pero lo que no tienen es disciplina. Son gente que reclutan, pero que no saben cómo utilizar sus armas, dice un oficial con 27 años de servicio en el Ejército.
No sólo los niños se pintan la cara como soldados de infantería, también muchos de sus papás lo hacen y dicen con gesto serio que si ellos se los pidieran, los dejarían ser uniformados, porque es una labor con la que servirían al país.
Los despliegues de fuerza dejan sin palabras a más de uno, pero también provocan en otros las dudas más inesperadas. Después de escuchar la velocidad, peso y armas de un helicóptero, en voz de su propio capitán, un adolescente le pregunta a su amigo, mientras caminan hacia la salida: Si tienen tanto equipo, ¿por qué no han garrado al Chapo?








