Guillermo Montalvo Fuentes - enviado Villahermosa, Tabasco, julio 28 de 2011. “Menos promesas y más acciones”, con esa frase Rubén Pecchio, secretario de la Red Latinoamericana de Personas con VIH/sida, subrayó la importancia de una estrategia efectiva que haga frente a la epidemia, para la cual, dijo, es necesario no sólo ver al virus como un problema de salubridad, sino también como de desarrollo humano. Durante su participación en el XII Congreso Nacional sobre VIH/sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual, el activista aplaudió a la sociedad civil por la “manifestación respetuosa pero enérgica” que hicieron durante la inauguración de este encuentro en la que participaron el secretario de Salud federal, José Ángel Córdova Villalobos, y el titular del Centro Nacional para la Prevención y el Control del VIH/sida (Censida), José Antonio Izazola; sin embargo, señaló que es necesario entender que la respuesta nacional a este virus debe, además de brindar los servicios de salud adecuados y oportunos, responder a un enfoque multisectorial. “Al VIH/sida hay que sacarlo del contexto salubrista en el cual ha estado inserto por tantos años; el acceso universal no es sólo a tratamientos antirretrovirales, es también a la prevención, cuidado y apoyo de las personas seropositivas” Como ejemplo, Pecchio aseguró que de poco vale dar medicamentos si la persona no tiene trabajo, si no está bien psicológica y emocionalmente. “Todo debe estar interrelacionado, implementar programas y buscar la manera de que esas personas encuentren un lugar en la sociedad”. Por otro lado, no pasó por alto la importancia del monitoreo y rendición de cuentas, no sólo en los recursos que destinan los organismos gubernamentales a la lucha contra el VIH/sida, sino también a la manera en que las asociaciones civiles gastan los financiamientos que reciben. “Se ha invertido, perdido y robado mucho dinero, por lo que es fundamental revisar de qué manera son destinados los recursos, sobre todo en este momento de crisis económica; debemos optimizar el dinero que se tiene” La Red Latinoamericana es un conjunto de nueve redes regionales que trabajan el tema del VIH, desde Argentina hasta México y el Caribe hispanoparlante. Las ONG deben madurar y avanzar en sus peticiones: Censida Sobre las declaraciones de Pecchio, el titular del Censida, José Antonio Izazola, señaló que el virus es un problema de salud pública con profundas implicaciones en el desarrollo humano y, por lo mismo, no puede ser pensado fuera de la salubridad general. “Lo que sí se puede es hacer que su tratamiento sea incluyente de otras acciones que sirvan para hacer frente a las repercusiones sociales, estigma, discriminación y desempleo que puede sufrir una persona que vive con el virus”. De acuerdo con el funcionario, un buen ejemplo de lo anterior es el reality show “La Homofobia está Out”, proyecto al que se le destinaron dos millones de pesos y que tuvo por finalidad capacitar a jóvenes en materia de derechos humanos y diversidad sexual. Sin embargo, Izazola señaló que, a pesar de que las asociaciones civiles piden el involucramiento multisectorial para combatir a la epidemia, cuando esto se hace no quedan conformes. “Es curioso que recibamos mensajes dobles de parte de las organizaciones de la sociedad civil, que por un lado nos dicen que se debe involucrar, en materia de VIH/sida, a otros sectores, además del de salud, y cuando lo hacemos, hay protestas donde nos dicen que el acceso universal es un reality show. Pienso que deben madurar y avanzar en lo que quieren decir con sus peticiones”, concluyó. |
Jueves 4 de agosto de 2011, p. 41
Los datos sobre el incremento en el número de personas que viven en condiciones de pobreza en el país son conservadores, porque son 87 millones de individuos que se encuentran en esta situación, advirtió David Lozano, del Centro de Análisis Multidisciplinario de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México; en tanto, Yoloxóchitl Bustamante, directora del Instituto Politécnico Nacional (IPN), dijo que México está igual o peor que en los años 30
.
De 2008 a 2010 los pobres pasaron de 48.8 a 52 millones, según la medición oficial de la pobreza, realizada por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), por lo que es necesaria una política de Estado que genere desarrollo económico, empleos y oportunidades. Al mismo tiempo debe haber una estrategia de impulso a la educación, advirtió la académica durante la inauguración de la Feria del Libro del IPN en la explanada de la Alhóndiga de Granaditas.
Éste es un binomio que necesitan los dos elementos para ir revirtiendo el efecto de la pobreza
, expresó. También se deben generar empleos bien remunerados, porque en 2011 hay muchos mexicanos cuya prioridad es sobrevivir.
Por separado, David Lozano explicó que la cifra de 87 millones resultó de diversos estudios que aplican la metodología de la Organización Internacional del Trabajo y del Banco Mundial que toman en cuenta diversos factores, como los ingresos de las personas y si su trabajo es formal o informal. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, 54 por ciento de la población ocupada en el país trabaja en la informalidad, por lo que carecen de prestaciones de salud, vivienda y pensiones.
El especialista agregó que la Organización de Naciones Unidas y el Banco Mundial especificaron que los salarios bien remunerados representan un factor que influye en la reducción de la pobreza. Sin embargo, en México, de abril de 2010 a abril de 2011, el salario para los trabajadores de transnacionales cayó 23 por ciento.
Carlos Rodríguez, sacerdote jesuita e integrante del Centro de Reflexión y Acción Laboral (Cereal), consideró que el informe del Coneval debería provocar una toma de conciencia en los legisladores con miras a la próxima discusión del Presupuesto de Egresos. No pueden seguir destinando fuertes cantidades para seguridad pública, el Ejército y la Marina en lugar de enfocarlos a los rubros de educación, salud y empleo
, expresó
Consideró que se requiere modificar la política económica que en los recientes 20 años dejó de atender elementos fundamentales como el incremento salarial de los trabajadores, y el acceso y calidad a la educación y la salud.
(Con información de Itza Varela.)







