Luis Méndez Pérez México DF, julio 29 de 2011. Todos los hombres son penetrables incluso los que se insertan en masculinidades hegemónicas, dentro de la obra del artista gráfico Touko Lasksonen mejor conocido como Tom of Finland, pues sus personajes, policías, marineros, motociclistas, son sometidos en una relación sexual, donde no hay una jerarquía, explicó César Othón Hernández durante el Primer Congreso Internacional de Estudios Culturales: Análisis y Crítica. “Algunas de las representaciones de masculinidades que maneja Tom of Finland son hegemónicas, lo que hace es mostrarlas sometidas a la función fálica, es decir sometidas al poder de otro sujeto, deconstruyendo la idea de que las masculinidades hegemónicas penetran más no son penetrables”, señalo el becario del Centro de Investigaciones sobre América del Norte (CISAN) en el evento organizado por la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco. Lámeme las... ¿botas?: Apropiaciones punk de lo homosexual en la obra de Bruce LaBruce y G.B. Jones fue el título de la ponencia de Othón Hernández, donde expuso las críticas de ambos autores hacía el movimiento gay sobre la segregación entre los sexos, la misoginia que sitúa en una posición preponderante la cultura gay frente a la lésbica y el miedo a que los homosexuales manifiesten una feminidad que ocasiona la identidad del hombre homosexual masculino. El becario del CISAN expuso que tanto LaBruce como G.B. Jones en el texto “No seas gay, o, cómo aprendí a dejar de preocuparme y cogerme al punk por el culo”, denunciaron el conformismo y la discriminación sexual de la escena hardcore donde existía una supremacía masculina que colocaba al punk en manos de la masculinidad hegemónica. Durante su exposición explicó mediante dos expresiones gráficas, los dibujos de Tom of Finland y de G.B. Jones, la reflexión crítica del cineasta Bruce LaBruce, sobre los modelos masculinos hegemónicos en la escena hardcore de los años noventa, los cuales, de acuerdo al becario persisten actualmente. “Dicha crítica es vigente ya que una propuesta cultural lésbica como la de G.B. Jones tuvo que recurrir a un modelo masculino como la gráfica de Tom of Finland, eso habla de la falta de una tradición cultural propia lésbica que aún sigue existiendo” Othón Hernández consideró que las críticas de una supremacía de agenda gay que hicieron LaBruce y Jones, son aplicables en el movimiento gay mexicano, que en muchas ocasiones invisibiliza otras formas de ejercer la sexualidad como la de las personas transexuales, travestis, bisexuales y otros. “Las acciones que ha tomado el movimiento gay, sus objetivos, lo que busca lograr, muchas veces sólo beneficia a una parte del colectivo”. El expositor señaló que existen en el imaginario mexicano, las masculinidades hegemónicas tradicionales que se relacionan con la fuerza física, además de que al igual que los algunos personajes de Tom of Finland, como los policías, son fuente de fantasías sexuales en la sociedad mexicana. “Los policías y los soldados son fuente de fantasías sexuales entre algunos hombres, muchas personas suelen ir a los bares que están cerca de las zonas militares aquí en la Ciudad de México a buscar la compañía de militares ya que buscan cumplir sus fantasías” finalizó. “Tom of Finland: dibujando el homoerotismo” Es considerado uno de los artistas gráficos de mayor incidencia dentro de la cultura gay, asistió a la escuela de arte de Helsinki, Finlandia. Sus dibujos se basan en hombres fuertes y varoniles, que de acuerdo a sus biógrafos le atraían desde niño cuando miraba a los trabajadores finlandeses. Fue en el año de 1956 cuando mando algunos dibujos a la revista americana Physique Pictorial, bajo el seudónimo de “Tom de Finlandia”, la mayoría de sus dibujos son imágenes eróticas, de motociclistas, policías, soldados, vaqueros u hombres fuertes y musculosos realizando trabajo como leñadores. Para conocer más sobre el artista se puede visitar: http://www.eroticarts.com/ |
Viernes 5 de agosto de 2011, p. 18
Madrid, 4 de agosto. Los pueblos originarios de América, desde Canadá hasta el cono Sur, viven afectados por numerosos proyectos de desarrollo y de extracción de recursos naturales, pues la mayoría de ellos se establecen en sus territorios y suponen una verdadera amenaza
, que puede llegar a su desaparición
.
Según el informe de Amnistía Internacional sobre los pueblos indígenas, Sacrificar los derechos en nombre del desarrollo, a la marginación y discriminación histórica se suma ahora la connivencia
entre los diferentes estados con grandes multinacionales, que además de provocar desastres medioambientales han sembrado división y discordia entre las comunidades indígenas.
Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, que se celebra el próximo 9 de agosto, AI llamó a los gobiernos de América para que dejen de dar prioridad a proyectos de desarrollo sobre los derechos de esas comunidades
, pues son los principales perjudicados de los planes de extracción de minerales, recursos energéticos o de aprovechamiento de parajes naturales para grandes consorcios turísticos. Esto ocurre en la Amazonia, pero también en Estados Unidos, Canadá, Centroamérica o en el cono Sur. Se calcula que 40 millones de indígenas viven en América.
Resulta alarmante comprobar cómo se violan continuamente los derechos humanos de millones de indígenas en toda América. Su supervivencia cultural y física se encuentra ahora en peligro porque no hay voluntad política para reconocer, respetar y proteger sus derechos, cuando éstos se consideran un obstáculo para el crecimiento económico
, explicó Susan Lee, directora del Programa Regional para América de AI.
Una de las conclusiones del informe, basado en el trabajo de campo y en la recopilación de denuncias y alertas de las propias comunidades, es que los pueblos indígenas se han convertido en un estorbo para los intereses comerciales, por lo que los amenazan, los desalojan por la fuerza, los desplazan y hasta los matan en su afán por explotar recursos naturales de las zonas en las que viven
. Un drama que se ha agudizado por factores financieros, como la extracción de recursos naturales que sostienen las economías de varios países de la región y la recurrente corrupción de los gobiernos con grandes empresas.
Por ejemplo, en Brasil prosigue la construcción de la presa de Belo Monte en el río Xingu, en la Amazonía, a pesar de la orden de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para detener el proyecto hasta que se evalúe exhaustivamente su impacto sobre las comunidades. En países de toda la región como Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, Ecuador, Guatemala, México, Panamá y Perú se ha omitido consultar a los pueblos indígenas antes de aprobar leyes que amenazan su medio de vida. También se han realizado planes de desarrollo en tierras ancestrales sin respetar su derecho al consentimiento libre, previo e informado.
Fernanda Daz Costa, redactora del informe de AI, explicó a La Jornada que “preocupa el aumento del interés en ciertas materias primas y recursos naturales en territorios de esas poblaciones.
“Pero también destaca que se ha incrementado la organización de los propios indígenas para expresarse. Sin embargo, la constante es un escenario de intensa conflictividad social que en muchos casos deriva en violencia, enfrentamientos en los que se involucran agentes del Estado. O la violencia la ejercen los propios servicios de seguridad de empresas que buscan extraer recursos naturales. Así que los agentes externos (las empresas) operan para dividir a las poblaciones. Hay casos de comunidades que se enfrentan entre sí.
La investigadora reconoció que es difícil
probar la relación de grandes empresas con los asesinatos políticos, la persecución judicial, amenazas y la desaparición forzada de líderes indígenas. Pero hay muchos indicios y denuncias
que apuntan a esa teoría, la de la participación de servicios de seguridad de multinacionales en la creación de grupos paramilitares o que eliminan a líderes problemáticos. Todo esto con la connivencia del gobierno o del Estado
, explicó Daz Costa, citó como caso paradigmático el de la comunidad Sarayacu, en Ecuador, que hoy está ante la CIDH. En este caso la comunidad probó que la empresa Texaco llegó acompañada del ejército en la década de los 90 y cometió numerosos secuestros, amenazas, violencia y asesinatos. Digamos que la empresa y el gobierno actuaron de forma coordinada
, explicó.
Indicó que hay numerosas denuncias de la supuesta vinculación de multinacionales que financian a paramilitares, que en el caso de Colombia han ocasiondo muertes y destrucción el país. Muchas veces el eje de la discriminación es que el Estado no tiene herramientas legales suficientes para exigir a las empresas que actúen con base en los derechos humanos. Los organismos fiscalizadores del Estado no funcionan o simplemente la corrupción se impone.
El informe completo se puede consultar en la siguiente dirección: www.amnesty.org





