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domingo, 27 de marzo de 2011

Bombardeo mediático sostiene ventas de "productos milagro"

Publicidad irresponsable y perniciosa arriesga la salud de la población: especialista

Burla a Cofepris círculo vicioso de suplementos que cambian de nombre constantemente

Foto
Una muestra de los productos milagro que se anuncian por radio y televisiónFoto La Jornada
Ángeles Cruz Martínez
Periódico La Jornada
Domingo 27 de marzo de 2011, p. 36

Un negocio millonario construido al amparo de la confianza que muchas personas tienen en los medios electrónicos (radio y televisión) y sus conductores, actores e incluso deportistas famosos, quienes se prestan para engañar y poner en riesgo la salud de los consumidores. Eso son los productos milagro, suplementos alimentarios que se anuncian como soluciones mágicas para enfermedades diversas, pero que en realidad son un engaño absoluto.

Si Glibenclamida (medicamento antidiabético) no me baja los niveles de azúcar, ¿cómo lo hará este otro (producto)?, se pregunta una persona en uno de los comerciales transmitidos en las mañanas y las noches en canales de televisión abierta. El individuo aparentemente tiene diabetes y lleva una terapia médica. Enseguida se escucha una voz en off que explica que el producto no es medicamento y no se contrapone con su tratamiento.

En cuestión de minutos el espectador tiene a la vista a los supuestos pacientes con el novedoso producto, por cuyo lan- zamiento se ofrece una promoción que nunca se detalla en el anuncio. Los detalles de tal oferta se ponen a disposición de los interesados en un número telefónico, donde también concretan la compra de la solución a su enfermedad.

Nuevas imágenes de personas que ingieren las pastillas del producto natural y enseguida los glucómetros que indican los niveles de azúcar antes de la toma. Treinta minutos después, supuestamente, el aparato reporta una disminución extraordinaria en el indicador.

El bombardeo de imágenes y mensajes se repite durante 25 o 30 minutos, aproximadamente, con sucesivos testimonios y comentarios de supuestos médicos que avalan la eficacia del producto.

Sin pruebas científicas

De las mercancías que con el mismo esquema se anuncian a lo largo del día en televisión, ninguna cuenta con la evidencia científica sobre su eficacia para solucionar problemas como el sobrepeso u obesidad, curar la diabetes, artritis, osteoporosis, las afecciones de la próstata o bajar los niveles de colesterol, entre otros.

Así lo han demostrado análisis realizados por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) a más de 250 productos durante 2010, en lo que ha sido una carrera sin fin en contra de industrias, la de los suplementos alimentarios y las empresas de comunicación, que no respetan leyes ni reglamentos sanitarios ni de radio y televisión.

Los comerciales de productos milagro se transmiten durante algunas semanas, luego salen para ser sustituidos por otros. Por eso, mientras la autoridad sanitaria solicita a la empresa de comunicación información del anunciante y elabora la denuncia correspondiente, al aire ya está otra mercancía también engañando a la sociedad.

Es una publicidad irresponsable y perniciosa que sin escrúpulos arriesga la salud de la población, afirmó Alma Rosa Alva de la Selva, investigadora y profesora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

La especialista señaló que al abrir sus espacios a anuncios de este tipo e incluso participar en su elaboración con la participación de sus conductores de noticiarios y artistas, los medios de comunicación incumplen con la responsabilidad social a que están obligados por ley.

De hecho, opinó, con la transmisión de esta publicidad en canales con amplia audiencia, las televisoras legitiman sus contenidos, y peor todavía si se presenta como información que cura con la imagen de una de sus más famosas conductoras de noticiarios, quien comenta sobre algún problema de salud e inmediatamente después –ya sin la conductora– la promoción de un suplemento alimentario que asegura ser la cura para tal padecimiento.

En entrevista, la investigadora comentó que las autoridades deberían actuar en dos niveles, con una reforma a la Ley de Radio y Televisión para incorporar un nuevo apartado relativo a la publicidad, hoy inexistente, así como en la modificación del Reglamento Sanitario de la Publicidad, cuyo primer borrador se presentó el pasado febrero.

Y es que, de acuerdo con Alva de la Selva, actualmente la población está en total indefensión, expuesta a comerciales que se presentan como verdades absolutas.

Reconoció la dificultad y complejidad de tal tarea por los incuantificables intereses económicos que están de por medio.

No existe información pública sobre el costo de la publicidad de productos milagro, aunque la Cofepris ha comentado que en los anuncios de un suplemento se pueden gastar 10 millones de pesos.

Sólo en 2010, la Cofepris elaboró 613 informes sobre publicidad, de los cuales 307 fueron de productos milagro y llevaron al aseguramiento de 250 mil piezas, pero representaron multas de apenas 3 millones de pesos. Además, el organismo identificó 274 comerciales que se transmitían sin contar con la autorización sanitaria correspondiente.

Los análisis realizados por este organismo al contenido de los productos milagro se han limitado a determinar si las hierbas con que se elaboran están autorizadas por la farmacopea herbolaria de México o de otros países.

En la mayoría de los casos, informó la comisión, dependiente de la Secretaría de Salud (Ssa), son sustancias de las que se desconoce si tienen algún efecto terapéutico y menos aún si son tóxicas.

Efectos adversos

Hasta hace poco Prostamax se anunciaba en televisión abierta –tal vez siga al aire en televisoras estatales– como la solución a la enfermedad de la próstata, común en varones mayores de 60 años, la cual se puede prevenir y controlar con supervisión médica profesional.

El producto milagroso aseguraba reducir el tamaño del órgano, eliminar el dolor, las micciones frecuentes y la recu- peración del deseo sexual. El análisis de Cofepris detectó que en realidad, por las plantas que contiene, provoca desde distensión abdominal, flatulencias hasta irritación perineal, prurito, dolor de cabeza, mareos, fatiga, náuseas, desórden en la eyaculación y disfunción eréctil, entre otros efectos adversos

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